Casa Manolo
En el punto más alto de la más alta de las montañas se eleva una construcción que desafía a los mismos dioses. Un caótico mosaico de materiales y estilos que parece luchar contra su propia naturaleza con cada nuevo piso. La base circular marca el inicio y el fin de cualquier atisbo de orden, pues inmediatamente por encima de ella comienzan a expandirse en todas direcciones multitud de módulos aparentemente aleatorios, formas de toda posible geometría y función que han robado a la lógica el permiso de mantenerse en pie. Se perdonaría a cualquiera por suponer que una voluntad superior a las fuerzas cósmicas más elementales vuelca sus esfuerzos en la hercúlea tarea de evitar que la estructura ceda ante su propio peso, sus formas, su diseño desquiciado y desquiciante. Amanece sobre este escenario de pesadilla y los primeros visitantes empiezan a llegar. Casa Manolo abre sus puertas una mañana más y da la bienvenida con entusiasmo a habituales y desconocidos. Dentro se les ...